Hola y feliz día,

Tal y como prometimos en el artículo anterior, en este vamos a centrarnos en los beneficios que la Lactancia Materna tiene para las mamás. Estos beneficios vamos a desarrollarlos y sintetizarlos en los siguientes epígrafes: Prevención de enfermedades importantes, recuperación fisiológica de la mujer, beneficios emocionales, ahorro económico familiar y social, e infertilidad postparto o amenorrea.

Como novedad a lo ya sabido por la ciencia, acaba de descubrirse que la lactancia materna podría reducir el riesgo de las madres de padecer la terrible enfermedad de Alzheimer. Todo ello os lo contamos a continuación.

Enfermedades importantes:

-          Alzheimer.

La lactancia materna podría reducir el riesgo de las madres de padecer la enfermedad de Alzheimer, según una muy reciente investigación (agosto 2013) realizada por un equipo de expertos de la University of Cambridge (Reino Unido) y publicada en la revista “Journal of Alzheimer Disease”.

El Alzheimer es el trastorno cognitivo más común en el mundo, afectando a más de 35 millones de personas, cifra que se espera siga incrementándose en el futuro. Este trabajo abre nuevas líneas de investigación en la comprensión de lo que hace a una persona ser susceptible a la enfermedad de Alzheimer, además de servir de incentivo para que las mujeres den el pecho a sus hijos.

A través de este estudio, los especialistas sugieren que las madres que amamantan a sus hijos tienen menos posibilidades de desarrollar esta patología, además de que el riesgo se reduce correlativamente al incremento de los periodos de lactancia.

Entre las posibles explicaciones a la conclusión obtenida, se señala a la privación durante la lactancia de la hormona progesterona, la cual se encuentra en niveles altos durante el embarazo. Según se argumenta en el trabajo, la progesterona es conocida por hacer perder la sensibilidad a los receptores de estrógenos del cerebro, por lo que puede jugar un papel en la protección del cerebro contra la enfermedad de Alzheimer.

Otra opción que señalan, es que la lactancia aumenta la tolerancia a la glucosa de una mujer mediante la restauración de la sensibilidad a la insulina después del embarazo. Siendo este un hecho significativo porque la enfermedad de Alzheimer se caracteriza por una resistencia a la insulina en el cerebro.

-          Osteoporosis.

El metabolismo del calcio se incrementa mucho durante la lactancia. Al movilizarse los depósitos óseos de calcio, el aumento del calcio en la sangre se utiliza para la producción de leche. A su vez, se produce un aumento de la absorción del calcio para contrarrestar su perdida, y es por esta razón que a largo plazo las mujeres que dan el pecho a sus bebés ven disminuidas las probabilidades de sufrir problemas y/o fracturas en la menopausia.

-          Cáncer de mama, útero y ovario.

Existen numerosos estudios que ratifican un menor riesgo de padecer cáncer de mama y ovario en las mujeres que dan el pecho.

-          Diabetes Tipo II.

La propensión de la madre a padecer Diabetes de Tipo II es menor si da el pecho que si no lo da.

 

LACTABEN ESQUEMA

Cuadro-esquema de los beneficios de la lactancia materna para las madres.

 

Recuperación fisiológica de la mujer.

Se produce principalmente por tres razones fundamentales:

-          Recuperación del útero y de los órganos de la reproducción:

Cuando el bebé succiona del pezón inmediatamente después del parto, se produce la liberación de la hormona oxitocina, que actúa como neurotransmisor en el cerebro. Esta hormona favorece el desprendimiento de la placenta a través del proceso de retracción uterina, provocando que el útero vuelva a su tamaño natural y favoreciendo que haya una menor pérdida de sangre posterior al parto.

-          Mejoría de la anemia:

Debido al proceso citado anterior, la disminución del sangrado (o hemorragias postparto) mejora la anemia. Por otra parte, la lactancia inhibe la ovulación durante varios meses, por lo que la ausencia de menstruación favorece un importante ahorro de hierro para el organismo de la mujer.

-          Peso:

Al terminar el embarazo la mujer padece un importante aumento de peso debido a al aumento de las mamas, el aumento de volumen circulatorio, los depósitos de grasa acumulados, y por el crecimiento del útero, líquido amniótico, placenta, etc.

Si la mujer no amamanta tiene dos opciones: que el exceso de peso permanezca y se mantenga, o bien realizar dieta para lograr una rápida bajada de peso, por lo que se corre el riesgo real de que los tejidos pierdan turgencia y elasticidad, favoreciendo la flacidez de los mismos.

Si en cambio la mujer amamanta, la producción de leche implica un mayor gasto energético, por lo que su propio organismo irá consumiendo las reservas adquiridas por la madre durante la gestación, recuperando mejor y naturalmente la turgencia y elasticidad de los tejidos y la recuperación de los órganos.

Vínculo afectivo entre madre y bebé:

La lactancia contribuye de manera fundamental al conocimiento profundo entre la madre y su hijo. Es un contacto físico muy completo en el que intervienen de manera muy intensa los sentidos de la vista, el tacto, el olfato y el gusto. Madre e hijo se miran, se tocan, se huelen, se acarician y se conocen de manera muy profunda, marcándoles en el presente pero sobre todo para el futuro y experimentando ambos sensación de gran placer a muchos niveles. Muy importante es la sensación provocada en la madre de estar haciéndolo bien, existiendo menor incidencia de depresión postparto, a lo que contribuye la liberación de oxitocina, que vimos antes para la recuperación del útero. La madre tiene una mayor sensación de bienestar y por lo tanto mejora en mucho su autoestima.

Ahorro económico importante para la familia y la sociedad:

La leche materna es un recurso de muy fácil disponibilidad  para todas las poblaciones y niveles socioculturales de las mujeres. Es bacteriológicamente segura, siempre está preparada y a la temperatura perfecta. No existen riesgos de contaminación o errores en la preparación. Además es gratuita, su generación en costes por gasto de alimentación materna difiere muy poco de los gastos normales de alimentación sin lactancia.

Como vimos en el post anterior sobre la composición de la leche materna, la mujer produce entre 20-200 ml de leche entre el 1º-4º/6º día postparto, entre 600-700 ml de leche del 4º/6º al 15º día, y entre 700-900 ml hasta los seis meses posteriores al parto, estabilizándose en una media de 500 ml a partir de los seis meses. Su reemplazo por sustitutivos de leche materna en las cantidades necesarias supone un coste de muchos centenares de euros innecesarios al año para las familias. A lo que se debe añadir los costes derivados para las familias y los estados por gasto en salud: consultas por enfermedad, medicamentos, hospitalizaciones, implementación de servicios añadidos a los ya existentes… Y hay que añadir los costes laborales que esto supone para empresa y trabajadoras. Existen ya numerosos estudios que confirman que las madres que amamantan faltan mucho menos al trabajo, puesto que sus bebés enferman con mucho menor frecuencia y, además, realizan su trabajo con mayor eficacia al encontrarse más contentas y motivadas.

No menos importante es el beneficio para el medio ambiente y por ende para la sociedad en su conjunto. Los costes de producción de leche materna son irrisorios y no contaminantes. La producción industrial de leches artificiales, como toda actividad industrial, genera residuos que han de ser procesados, además de suponer grandes costes en consumo de agua y energía en todo el proceso hasta llevarla al mercado.

Infertilidad postparto:

Muy importante a lo largo de la historia de la evolución humana y en la biología de las poblaciones humanas (como veremos en un próximo artículo), el período de infertilidad asociado a la lactancia materna es una variable demográfica fundamental hoy en día en aquellas regiones donde el hecho de amamantar es común, y el acceso o uso de anticonceptivos es escaso. En muchos países y regiones, la natalidad aumentaría en forma significativa si las mujeres no amamantaran a sus hijos. Y a la inversa también, en países donde la mortalidad infantil es muy elevada (por causas diversas: hambrunas, guerras inacabables, enfermedades endémicas…), las mujeres destetan pronto para tener más hijos, dándose la paradoja de que el niño más sano y robusto es el lactante, dado que el destetado, al ser eliminada su alimentación más completa y nutritiva, es muy frecuente que se encuentre en situación de alta carencia nutricional. De ahí la importancia del apoyo, formación y educación en estos países.

Esta infertilidad postparto constituye una forma natural de anticoncepción, que sin estar hoy por hoy completamente asegurada, la OMS estima un porcentaje de protección superior al 95% en los primeros 6 meses de vida del bebé.

 

En fin, queda suficientemente claro el sinfín de beneficios (además gratuitos) que la Lactancia Materna tiene tanto para el bebé como para la madre. Cierto es que está muy clara la gran concienciación y actuación de las organizaciones de salud nacionales e internacionales, de muchos colectivos e incluso por fin de administraciones y estados. Falta, y sobre todo aquí en España, una mayor conciencia, actuación y leyes, que favorezcan el poder compatibilizar sin problemas la lactancia y el trabajo, y poder conseguir que aumente en mucho el porcentaje de madres que dan lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, que actualmente está en un 18%.

 

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