Hola y feliz día!

En este nuevo artículo de nuestro blog vamos a hablar de un descubrimiento muy interesante y con importantes connotaciones en el ámbito de la Lactancia Materna desde una perspectiva evolutiva, pero absolutamente actual sobre cuáles son los tiempos adecuados de lactancia para los que el género Homo está “programado” biológicamente, y que hoy en día están en nuestra sociedad a mucha distancia, y por muchas razones de cómo deberían ser.

En mayo de 2013 la prestigiosa revista Nature (Perkins S. Infant tooth reveals Neanderthal breastfeeding habits ) publica un artículo en el que reseña el resultado de las investigaciones de Arora M. y su equipo sobre los dientes de un muchacho Neandertal de 14 años que vivió hace unos 100.000 años y cuyos restos fueron encontrados en la cueva de Scladina en Bélgica.

Aunque todavía hoy existe un fuerte debate sobre la clasificación de Neandertales y humanos modernos como especies distintas, dado la dificultad que siempre existe de romper un paradigma científico, el hecho es que los recientes descubrimientos al secuenciar completamente el ADN Neandertal publicados en Nature y en Science, indican que los humanos modernos no africanos tenemos entre un 4-10% de ADN Neandertal en nuestro genoma, lo que indica intercambio genético efectivo por vía reproductiva. Es decir, que si Neandertales y humanos anatómicamente modernos podían cruzarse y tener hijos fértiles, y de hecho lo hicieron tal y como han indicado estos descubrimientos, biológicamente estamos hablando de que ambos son miembros de una única especie (la Humana) y no de dos.

familia neandertal

 

Estos investigadores han descubierto que la edad del destete queda marcada en el tejido de los dientes del individuo. Cuando nace el bebé y empieza a mamar, aumenta la cantidad de bario que ingiere, ya que el contenido de este elemento es superior en la leche de la madre que en el suero que recibía a través del cordón umbilical. Ese bario se acumula en el esmalte y la dentina, y su distribución disminuye drásticamente cuando el infante depende de otras fuentes de alimento.

Los resultados de los análisis realizados a los fósiles del Neandertal de la cueva Sclavina indican que el individuo se alimentó de la leche materna exclusivamente hasta los siete meses de edad, que en los siete meses siguientes recibió complemento alimenticio junto con la leche materna, y que fue totalmente destetado cuando tenía algo más de un año, en concreto 14 meses.

Los investigadores indican que 14 meses es una edad bastante temprana para destetar completamente a un bebé, comparándolo con la media en las sociedades cazadoras-recolectoras humanas modernas, que es de 2,5 años para el destete completo.

Dado que el análisis se realiza sobre un único individuo, los investigadores plantean dos escenarios para las conclusiones del análisis:

El primer escenario es que es posible que la madre del niño muriera o estuviera enferma, impidiendo que el niño siguiera alimentándose por más tiempo de leche materna, que no hubiera otra madre que pudiera compartir su leche con él y que por ende fuera completamente destetado a una edad relativamente temprana.

El segundo escenario implicaría que los neandertales destetarían a sus crías más temprano que los humanos del paleolítico superior (nuestra “especie” actual) y eso, recuerdan los investigadores, tiene importantes implicaciones en los modelos de crecimiento de las poblaciones y en el posible reemplazamiento de una “especie” por otra. En efecto, el destete es crítico para el desarrollo y para las tasas de reproducción: si es temprano puede actuar en detrimento de la salud [de la cría] pero permite acortar en la madre los intervalos entre partos, lo que influye en el crecimiento de la población. Éste hecho, que actualmente se observa en poblaciones actuales sometidas a elevados niveles de estrés (catástrofes ambientales, hambrunas, guerras…) podría aplicarse a los Neandertales, cuyos grupos sociales eran más pequeños que los de los humanos modernos y que vivían en durísimas condiciones ambientales, con los periodos de glaciaciones euroasiáticas.

 

neandertales family

 

Se especula con que la ventaja adaptativa que permitió a los grupos de humanos anatómicamente modernos sobrevivir e ir sustituyendo a las poblaciones Neandertales en estos ambientes hostiles no fue de índole tecnológica (aunque es razonable que influyera) sino de índole social. Una mayor y mejor organización y estructura social que permitiera la existencia y supervivencia de grupos más amplios de individuos, con límites de edad más elevados y una menor mortalidad infantil.

Es razonable pensar que grupos más grandes pudieran conseguir mayores recursos alimenticios, dividir mejor el trabajo, tener mayor cohesión social y ocio, y transmitirse mejor los conocimientos unos a otros dentro de los grupos. El dar a luz, dar el pecho y el acto de succión del bebé son innatos. Sin embargo son adquiridos todo el resto de conocimientos que una mamá necesita para llevar por buen camino a su hijo hasta que sea independiente. Son conocimientos que adquiere de otras madres más experimentadas dentro del grupo, que la ayudan e instruyen durante todo el proceso. No es descabellado pensar que precisamente fue el incremento de estas ventajas sociales, y específicamente en las mujeres (mayor número, más longevas, y con mayor tiempo para interactuar entre ellas) en los grupos de humanos anatómicamente modernos, las que permitieron mayor supervivencia infantil y mejor esperanza de vida. Si nos fijamos, esta es la función que hoy día y desde siempre hacen las matronas, y también las doulas, los grupos de mujeres que se ayudan unas a otras en todo lo que conlleva la maternidad, y también la interacción de la mujer con todo su entorno familiar femenino (que hoy en día es mucho más complicado que antes). Función fundamental e imprescindible a lo largo de toda la evolución humana.

En cualquier caso, lo bueno es que este estudio abre nuevos frentes de investigación, y que futuras publicaciones sobre muestras mucho más amplias de dientes Neandertales y de humanos anatómicamente modernos ratificará, modificará o ampliará las conclusiones del estudio inicial sobre los hábitos de Lactancia Materna en la poblaciones humanas a lo largo de la historia.

Resumiendo, y sin entrar en ninguna polémica sobre la definición de “especie humana”, los humanos sean modernos o arcaicos, en sociedades preindustriales (es decir: poblaciones absolutamente naturales tal y como están “programadas” biológicamente) suministran lactancia materna exclusiva a sus bebés durante más de seis meses, destetándolos completamente con más de 2,5 años de media.

Que es lo que dice la OMS, y lo que todavía estamos lejos de cumplir en nuestra avanzadísima sociedad industrial.

Aprendamos de nuestros ancestros.

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